domingo, 13 de junio de 2010

CUENTOS DE MADRUGADA, 2: Los Privilegiados


Es madrugada del sábado; un sábado de casi mediados de Junio del año 2010. Mi Pirineo, Haiku, Brisa -in absentia- y el que les habla, Perlimplín, se hallan sentados en círculo reunidos alrededor de una improvisada hoguera virtual -más por gozar del ambiente mágico del juego fatuo de las llamas que por ahuyentar el frío, el temor a la oscuridad o a unas alimañas, ya, inexistentes.
En las caras baila la luz amarilla y oscilante del fuego, revelando rasgos que la luz del sol no delata: fuente de luz manando de los rostros y vertiendo en la noche la interioridad de las almas, las sombras surgiendo al abrigo del numen sagrado, de la llama que llama a las sombras para hacerlas partícipes de la luz engendrada por el Hombre, regalo de los dioses.
Perlimplín, con un delicado gesto de su mano, les avisa que ya va a comenzar el relato que les ha concitado para la ocasión. Todos callan y se disponen a escuchar: Gonzalo, recostado como un senador romano en su triclinium; Haiku, sentado y con las piernas cruzadas como un yogi, y Brisa Ausente aparece leve y cálida como una sonrisa de aura.

"- Queridos amigos, esta noche os voy a contar una historia que tuvo lugar en un mundo imaginario de una época enclavada en la edad ambigua de siempre y jamás.
Era, aquel mundo, en todo semejante a este que conocemos: las mismas formas, los mismos paisajes, la misma fauna y flora, incluso los mismos hombres y mujeres. Las ciudades eran como las nuestras y en los campos se cosechaban los mismos cultivos que hoy día. Es más, en aquel imaginario mundo de Siempre Jamás, entre los hombres, existían las mismas desigualdades que en la actualidad padecemos: ricos muy ricos y pobres muy pobres; gentes que tenían cuanto su capricho e imaginación pudieran desear y miserables que morían antes de saberse personas por no tener qué comer; aquéllos, eran los Alguien; éstos, eran los Nadies."
"- Los Alguien se creían privilegiados en su existencia llena de comodidades y deseos satisfechos, los Nadies no se sabían desgraciados porque no sabían qué significaba no serlo, ni conocían el significado del término deseo. Los Alguien vivían ajenos al padecer inconsciente de los Nadies, y éstos malvivían y morían inconscientes de la existencia de la opulenta vida de los Alguien, sino fuera mas que como una leyenda que les llegaba de muy lejos, contada por algún Nadie que había intentado escapar de su suerte aventurándose en el mundo restringido, vigilado y bienaventurado de los Alguien."
"- Sucedió que entre los Alguien y los Nadies comenzó a florecer una nueva especie de seres humanos -en todo semejante a nosotros-, que conociendo la privilegiada vida de los Alguien, también comenzaron a ser conscientes del sufrimiento, las privaciones y el olvido en que malvivían los Nadies. Esta nueva casta, que daremos en llamar los Conscientes, surgió en el seno del hasta entonces denominado Pueblo de los Inconscientes, que era, a la sazón, la mano de obra en que se sustentaba todo el tinglado y, a la vez, el consumidor final que convertía en dividendos para los Alguien el producto de su propio trabajo.
Los Conscientes determinaron que no era justo que seres idénticos en su nacimiento y en su muerte, transitaran por la vida en tan desigual circunstancia. Su alma -la de los Conscientes- no podía concebir que unos congéneres murieran en la más absoluta miseria y necesidad, mientras otros, más privilegiados en orden a su lugar de nacimiento o herencia, derrocharan riquezas ingentes por satisfacer, no ya necesidades, sino caprichos y deseos fútiles. Se inició una corriente, un ruido de fondo, que llegaba a todos los rincones del mundo imaginario de Siempre Jamás."


"- Como los Alguien dominaban los sistemas de producción se sentían con el poder para perpetuar este sistema de valores; pero subestimaron el poder naciente de los Conscientes, un poder que tenía su origen no en el enriquecimiento externo -el que da la posesión de bienes materiales- sino en una creciente adquisición de la conciencia de Justicia (una conciencia que iba creciendo en su interior haciéndoles insoportable tal desigual estado de cosas).
Esta conciencia adquirida -no se sabe si producto de la evolución del neocórtex o resultado de la interacción social con unos y otros, pues su equidistancia se lo permitía- fue haciéndose tan imperiosa que decidieron dirigirse a los Alguien -cosa que antes no se les habría pasado por la cabeza hacer- para pedirles remediaran la situación. Pero los Alguien, temerosos de perder sus privilegios, amenazaron a los Conscientes con condenarlos a seguir la suerte de los Nadies restringiendo sus derechos y arrojándolos al muladar de lo necesario.
Los Conscientes titubearon primero, los Inconscientes se alinearon con los Alguien para no perder su anodino y servil estatus; pero los Nadies, aleccionados por los Conscientes, comenzaron a tener conciencia de su situación de exclusión y que, gracias a éstos, podrían rebelarse contra su suerte forzando a los Alguien a repartir la riqueza que derrochaban a manos llenas."
"- Las revueltas comenzaron en aquellos países más pobres, donde los Nadies eran mayoría; pero pronto se extendió por los países más ricos: en los suburbios marginales de sus ciudades, entre los campesinos descontentos por haber tenido que abandonar sus tierras en aras de una globalización que lo único que globalizaba era el Capital de los Alguien y la miseria de los Nadies, entre los trabajadores explotados para mantener los dividendos de los Alguien en un sistema ya agotado, entre los jóvenes que, como jóvenes -Conscientes e Inconscientes-, veían cómo su futuro se estrechaba y sus anhelos languidecían asfixiados por la imposibilidad, entre las mujeres hartas ya de ver cómo sus hijos sufrían la marginación y el desencanto,..."
"- Los Alguien no supieron, ya , parar la marea que se les venía encima. Intentaron sobornar a los Conscientes, sin conseguirlo; presionar a los Inconscientes, sin lograr ningún resultado; intentaron crear guerras para dividir la contestación, mas los pueblos ya no escucharon la voz de los cañones... Hasta que el clamor fue tan unánime y general, que los Alguien tuvieron que ceder... A semejanza de lo ocurrido en los primeros momentos de la Revolución Francesa de nuestra cultura -a finales del s, XVIII- se constituyó un movimiento asambleario de ámbito mundial, interrelacionado y sintonizado; se eligieron representantes entre los más capaces y honestos y se comenzó una nueva era para la Historia del Mundo de Siempre Jamás en la que las desigualdades desaparecieron paulatinamente, se erradicó la pobreza y el hambre, los métodos de producción se adecuaron al medio ambiente y las necesidades de las sociedades se adecuaron a la conciencia de libertad y disfrute del tiempo, se primó la ética colectiva basada en la satisfacción personal de cada individuo, se adelgazaron las leyes pues la conciencia imperante en el Nuevo Mundo impedía que los individuos coartaran la libertad y los derechos de los demás..."
"- Todo esto sucedió en el transcurso de pocos años y solo por la determinación de un grupo de individuos conscientes del poder que anida en el corazón insobornable del que funda su dignidad en el derecho de todo congénere a disfrutar de los mismos privilegios. Estos seres Conscientes, que acabarían diluyéndose en el anonimato de los demás seres libres una vez acabada su misión, serían conocidos y reconocidos desde entonces como Los Privilegiados."

Las llamas de la hoguera virtual apenas eran ya tenues brasas. Los rostros, fijos en los rescoldos intermitentes, estaban escasamente iluminados de una luz rojiza y mate; las sombras se iban adueñando de los cuerpos y el sueño comenzó a caer pesadamente sobre sus párpados. Se acostaron allí mismo, al raso, sobre un lecho de pajas secas y se cubrieron con un manto de noche.
En lo alto, el titilar de las estrellas les hablaba, en clave de luz, sobre sueños posibles y mundos reales que habitan en el corazón de los hombres esperando a que despierten de su letargo; les repiten, en su lenguaje callado, la leyenda de los Hombre Privilegiados, esos seres que siendo conscientes de la injusticia del mundo iniciaron un camino sin retorno para erradicarla.

> Banda sonora para un nuevo mundo. Versión llena de fuerza, la dirigida por este italo-americano, que transmite un concepto de energía insospechada en esta obra -habitualmente tratada de un modo más bucólico y relajado (Karajan).

...

Gonzalo nos envía esta mañana este pedazo de cielo. En sus palabras,

"Y, como siempre -o como casi siempre-, quiero rubricar mi comentario de hoy con una nueva página de Música -con mayúsculas, por supuesto- que abra la mente, engrandezca el alma y haga explotar de júbilo los corazones. Música, de nuevo, con mayúsculas -repito-, que nos imbuye de gloria, virtuosismo, imaginación, ingenio, derroche de sensibilidad y elevación celestial inconmensurables. "

La música de los ángeles, Gonzalo, porque si Bach es Dios, Mozart es quien puso banda sonora al cielo, dio voz a los ángeles y simplicidad al canto celestial. Bach es la música de las esferas, el sonido del Big-Bang original, la Madre del Cordero; Mozart es la perfección del círculo, la ausencia de esquinas, la curva por antonomasia, la suavidad -emocionada-, el temblor en la cumbre y la pompa de jabón que se eleva y se eleva hasta que estalla en la sonrisa del privilegiado que le haya seguido en la ascensión.
Esta leve semblanza no es desmerecer a Bach, es colocar a Mozart donde se merece: a la diestra del Padre. Gracias, Gonzalo, por señalar.